RUTINI WINES, LA PRIMERA BODEGA EN TENER UN DEPARTAMENTO DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL

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Por Mariana Zeitune

Cuando en el año 1925 Rutini Wines decidió plantar viñedos en el Valle de Uco, se convirtió en la primera bodega en apostar por una de las principales regiones vitivinícolas del país. Esa impronta hacia la innovación y el desarrollo ha sido una constante de la empresa y hoy se vuelve a reflejar con la inauguración de un departamento de Inteligencia Artificial (AI).

Si bien desde 2017, la empresa desarrolla un programa de AI en sus viñedos, que le permite obtener mayor precisión sobre la madurez de las uvas; desde el 1 de octubre, Esteban Tablón (recién llegado a Argentina, luego de experiencias de trabajo para grandes compañías en Silicon Valley y Croacia) está formalmente a cargo de esta área estratégica de Rutini.

“Uno de los valores de la empresa es el respeto por el conocimiento y la innovación que hoy dan paso al desarrollo de AI y Big Data a través de un departamento propio”, destaca.

¿Cómo funciona la inteligencia artificial en los viñedos?

Por un lado, la bodega cuenta con una selectora óptica robótica para la recepción de uvas de alta calidad. Mediante una luz infraroja y con una gran capacidad de velocidad y precisión, separa los granos acorde a sus características como solidez del pellejo, color, estado de maduración de la fruta, entre otras.

De origen italiano, la máquina fue adquirida en el año 2011 con una inversión de alrededor de 200 000 euros. “Lo interesante es que la selectora cuenta con una computadora adentro que guarda toda la información que registra y cada decisión que toma”, cuenta Esteban Tablón.

Por el otro, en enero de 2019 comenzó a trabajar con fotografías satelitales o drones sobre los viñedos de las zonas de Gualtallary y Altamira. El proveedor de este servicio es una empresa israelí líder en el manejo de imágenes agrícolas. “Esta tecnología nos permite analizar, a través de distintos indicadores, el estado evolutivo de los viñedos y la aptitud del terreno; sistematizar toda la información y actuar en consecuencia”, explica.

Los beneficios del Big Data

El nuevo departamento de AI de Rutini Wines trabaja en conjunto con las áreas Agronomía y Enología de la bodega, comandadas por el reconocido enólogo Mariano Di Paola.

“Si bien en la Pampa Húmeda hay buenos desarrollos en sistemas de agricultura de precisión, somos la primera bodega en incorporar inteligencia artificial, siguiendo la tendencia de grandes empresas. Para eso, combinamos la ciencia con el arte del enólogo, que se complementan para obtener los mejores resultados”, remarca Tablón.

Un dato importante es que la empresa decidió hacer el procesamiento de los datos de este sistema en la nube, es decir, a través de una computadora virtual, desde donde almacena toda la información, lo que se traduce en seguridad y ahorro de costos.

“Estamos enfocados en sistematizar la información para generar conocimiento (Big Data) y descubrir nuevas relaciones causales, entre ellas, el impacto de todos los factores que intervienen en el proceso de elaboración del vino. Con datos ordenados y codificados es posible aplicar algoritmos para demostrar hipótesis, correlaciones y obtener información estratégica que pronto esperamos extender a otras áreas de la bodega, como la comercial”, adelanta.

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