La Directora de Telemedicina del Instituto Zaldívar logró una importante distinción en EEUU

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ATA, una asociación con sede en Estados Unidos que trabaja para acelerar la adopción de la Telesalud, anunció el 11 de junio los ganadores de los premios anuales y la nueva clase de miembros de su College de Fellows. Entre ellos está la mendocina (nacida en Estados Unidos) Giselle Ricur (foto), Médica Oftalmóloga y Directora de Telemedicina del Instituto Zaldívar.

La presentaciones se realizaron durante la conferencia virtual ATA 2020 del 25 de junio. Este año el programa de premios estuvo patrocinado por CISCO.

«Nos honra profundamente reconocer a líderes e innovadores tan extraordinarios en Telesalud y atención virtual, especialmente en este tiempo en el que nuestra industria ha demostrado tal liderazgo en respuesta a la pandemia», señaló Ann Mond Johnson, CEO de ATA. Los Fellows de la Clase 2020 también fueron reconocidos en la conferencia virtual de ATA el 25 de junio.

College of Fellows de la ATA

Cada año la asociación elige miembros de distinción como nuevos Fellows de ATA. La elección del College of Fellows de la Asociación Americana de Telemedicina reconoce logros y contribuciones al campo de la Telemedicina, el servicio a la comunidad general de Telemedicnia y el servicio a ATA:

Giselle Ricur, MD, MBA, MSc, Directora Médico, IconVista, Directora de Telemedicina Instituto Zaldívar.

Julie Hall Barrow, Vicepresidente Senior, Desarrollo e Innovación de Redes, Childrend´s Health en Dallas.

Robert L. Caudill, MD, Profesor Facultad de Medicina de la Universidad de Louisville.

Alexis. S. Gilroy, JD, Socio, Jones Day.

André Petitet, MD.

Andrew  Watson, MD, Cirujano, UPMC; Presidente anterior inmediato de ATA.

Giselle Ricur, Médica Oftalmóloga nacida en Estados Unidos y mendocina por adopción. Hace 23 años que trabaja en el Instituto Zaldívar. Es MBA en Dirección Estratégica, Master Of Science in HealthCare Management y está por doctorarse en Ciencia y Tecnología.

– Contanos sobre tu experiencia

– Egresé de la UNCuyo como Médica en 1992, y me formé cómo Oftalmóloga en el Hospital Privado de Comunidad en Mar del Plata. Por aquellos años, acaba de llegar Internet a la Argentina y en 1996, el hospital nos brindó la posibilidad de estudiar «Internet Médico», tal como se había bautizado en ese tiempo. Fue así que de a poco descubrí el impacto que tenían las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) no sólo en nuestras vidas, sino en nuestro trabajo, en el acceso a la información a demanda, en el empoderamiento de los servicios en salud, y potencialmente en la comunicación con nuestros pacientes.

En 1997, ya de regreso en Mendoza y trabajando en Zaldívar, desarrollé la primera página web institucional en oftalmología para aquella época. Recuerdo que lo hicimos en Power Point porque aún no mandábamos el editor Front Page. Lo enviamos a EEUU y ellos lo montaron en un servidor. Luego empezamos a enseñar a distancia, utilizando no sólo la página web, sino por medio de congresos virtuales que se filmaban gracias al uso del satélite. En 1998 transmitimos en vivo 7 cirugías a Milán, donde Roberto Zaldívar operaba en tiempo real e iba enseñando el paso a paso. Esa señal fue levantada por la RAI y replicada en 10 países que seguían el congreso (y pensar que hoy con la pandemia, llevamos 3 meses asistiendo a webinars y congresos virtuales todos los días…).

Luego, vimos la posibilidad de que podíamos conectarnos con nuestros pacientes. Así es que en el 2000, viajé a los EEUU para especializarme, y cuando llegó la crisis del 2001-2002, estábamos listos para enfrentarla. Fue así que logramos vincular las sedes en Buenos Aires con Mendoza gracias a la llegada de la telefonía digital (ISDN). Por entonces, nuestra red de comunicaciones era completamente híbrida, ya que disponíamos no sólo de internet, sino también usábamos los movilink de esos años, el fax y los correos electrónicos como medio de soporte del servicio de atención remota. Lo diferenciador fue que conformamos un equipo de trabajo absolutamente interdisciplinario, lo cual no era lo común; médicos, técnicos, analistas en sistemas, desarrolladores de SW, productores de video, etc… todos trabajábamos codo a codo para llevar el proyecto adelante.

A partir de ese momento, fue un viaje sin retorno para mí… la tecnología fue evolucionando, y nosotros con ella, convergiendo y unificando los sistemas para lograr ver nuestros pacientes en tiempo real, a 1000 km de distancia. Poder examinarlos y hablarles tal como si estuviéramos en persona, fue un elemento disparador tan disruptivo, que me impulsó a seguir estudiando y profesionalizando cada vez más en la telesalud.

Durante la década del 2000, formé parte de numerosos grupos de trabajo internacionales, que buscábamos llevar las experiencias del hemisferio norte y Europa hacia la región latinoamericana. Fue allí cuando fundé, en el 2003, ATALACC (Capítulo Latinoamericano y del Caribe de la Asociación de Telemedicina Americana). Queríamos generar un espacio de debate y aprendizaje para todos los colegas, y a partir de allí llevarlo a cada uno de los países. En el 2004, organicé la primera reunión de ATALACC y el I Simposio Argentino de Telemedicina (SAT2004) en el Park Hyatt de Mendoza, en donde hubo que cablear el hotel para que soportara un ancho de banda para hacer 15 videoconferencias en vivo con los EEUU, y entre ellas poder ver una cirugía robótica en manos del Da Vinci.

Luego vinieron mis experiencias con la OPS, CEPAL, con el Observatorio LAC de Telesalud y con la Fundación Rockefeller donde buscábamos la manera de implantar la eSalud en las agendas digitales de los países.
Desde entonces, me he dedicado a “evangelizar” como dicen mis amigos, en las ventajas de adoptar las TIC en pos de un sistema de salud más accessible y equitativo. He escrito y dado conferencias todos estos años. He dado clases de Telemedicina en la UDA, UCA, en la Diplomatura de Telemedicina de la FCM de la UNCUyo, y desarrollé la Especialización en Gestión en Salud Digital y el Master homónimo para la escuela de negocios de ADEN.

– Qué tareas desarrollas en el trabajo

– Inicialmente, fui médica de planta, auditora de calidad e investigadora para Zaldívar. Escribía papers y colaboraba con todo lo relativo a la editorial medica. Luego me dediqué a la docencia y hace años que soy Gerente de Docencia y Desarrollo Médico. En la década del 2000, armé la primera Residencia Médica en Oftalmología del Instituto Zaldívar. Con respecto a la Telemedicina, creé en 1997 el primer programa de Teleoftalmolgía y con los años hemos seguido modificando sus flujos y los procesos, conforme fue evolucionando la tecnología y la necesidad de ofrecer una nueva experiencia para los pacientes; como así también entrenando en el uso. Con Roger Zaldívar creamos un nuevo modelo de atención remota en oftalmología que hoy exportamos fuera de Mendoza y del país, creando procesos estandarizados y capacitando en función de los contextos o entornos donde se vaya aplicar.

– ¿Qué innovaciones se están aplicando en la materia en Mendoza y para qué?

– Mendoza siempre fue un polo de desarrollo tecnológico en materia de telesalud. De hecho, fundamos la Primera Red Provincial de Telesalud en el 2011, donde juntamos a las universidades Mendoza, Aconcagua, Maza, UNCuyo, el Polo TIC, Instituto Zaldívar y Osep, contando con el apoyo de OPS, BID, y RUTE (Red Universitaria de Teledemicina, de Brasil). Amén de nuestra experiencia en servicios de atención médica oftalmológica inmersiva, Mendoza cuenta con iniciativas en Teledermatología, Telecardiología, Telepediatría; numerosos proyectos e innovaciones que han surgido de la UTN, Maza, UM y UNCuyo; y hoy forma parte del Plan Nacional de Telesalud, habiendo sido pionera a fines del 2017 a partir de la implementación de la Cobertura Universal de Salud, propuesta por la OMS en los departamentos de Guaymallén y Godoy Cruz. También fue sede del desarrollo y puesta en marcha de la Primera Diplomatura en Telemedicina en la FCM de la UNCuyo.

– ¿Cuál es la importancia de esta distinción?

– Esta distinción hace honor a los que son considerados por sus pares como referentes. Un Fellow es un miembro de una academia, sociedad académica o comunidad académico-científica que trabaja en conjunto para alcanzar el conocimiento o la práctica mutua. Hay muchos tipos diferentes de distinciones que se otorgan por diferentes razones en la academia y la industria. ATA, por medio de la inducción a su College de Fellows, reconoce a las personas y organizaciones por sus logros significativos en telesalud, servicio a la comunidad de telesalud en general y servicio a la ATA. En mi caso, llevo más de 20 años en ATA, habiendo ocupado puestos de liderazgo durante 10 años y fundé ATALACC lo cual para mi representó un hito en la historia de ATA. Creo que premios como estos ponen en valor lo visionario e innovadores que fuimos o seguimos siendo… Hoy, la pandemia puso bajo la lupa a la Telesalud, ¡pero nosotros ya veníamos viendo esto desde hace más de 20 años! Y en mi caso, soy la primera mujer extranjera en recibirlo, junto con un colega y amigo francés; porque hasta ahora, siempre había sido una distinción reservada a los profesionales que ejercían o trabajaban en los EEUU.

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